Miércoles de ceniza

Hoy, miércoles 17 de febrero, es Miércoles de ceniza, una fecha significativa en el calendario de la Iglesia Católica. Se inicia la Cuaresma, una etapa del tiempo litúrgico particularmente trascendente para comenzar a vivir el Misterio Pascual y conmemorar, un año más, la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor. En estos días, la Iglesia invita a los fieles a reflexionar sobre la necesidad de nuestra conversión y, mediante el rito austero de la imposición de la ceniza, nos recuerda la inexorable finitud de la vida humana: Recuerda que eres polvo y al polvo volverás” (Gen. 3.19).

Ello deberá hacer que nos planteemos nuestra humilde realidad terrenal para, mediante la penitencia, volver a Dios y, como única realidad eterna, reconocer en Él el origen y el fin de nuestra existencia. Al aceptar el Evangelio, y mediante nuestra penitencia, deberemos continuar esforzándonos por seguir a Cristo, por reconocer en Él al Hijo de Dios asumiendo claramente la inmensa humildad de nuestra condición y la brevedad de nuestro paso por este mundo, Valle de Lágrimas y Dolores. Esta debe ser pues la única noticia de hoy: la nueva vida que el Señor vendrá a comunicarnos, como cada año, en la Pascua para la que comenzamos a prepararnos. Una noticia que debe impulsarnos también, como obreros del Reino, a trabajar para que su Palabra se haga realidad en nosotros y en nuestro entorno.