65 años como Madre y Patrona del Cerro del Águila

Tal día como hoy, 26 de junio, hace sesenta y cinco años que nuestra Hermandad vivió un momento sin duda trascendental en su devenir histórico que marcaría para siempre no solo a nuestra corporación sino también a toda nuestra comunidad parroquial y nuestro barrio.

A las doce y media del mediodía del domingo 26 de junio de 1955, en la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, 28 hermanos de la entonces Hermandad de Gloria se reunían en Cabildo General de Cultos bajo la presidencia del párroco y director espiritual, don Antonio Gómez Villalobos, aprobando entre otros asuntos la adquisición de “una nueva imagen de mayor mérito artístico que la que actualmente se posee, lo que daría mayor realce a la Hermandad”. Se trató sin duda de un acuerdo de alcance histórico para la corporación que tan solo contó con dos abstenciones y dos votos en contra, a pesar de las lógicas reservas que un hecho de tanta importancia podía producir en algunos hermanos al afectar a una cuestión tan profunda como los sentimientos y vínculos devocionales a nuestra entonces imagen titular, en torno a la cual se había fundado la corporación.

Pocos días después, en la noche del jueves 30 de junio, en la Casa Rectoral de la Parroquia, el director espiritual, Rvdo. Gómez Villalobos, daba cuenta a la Junta de Gobierno de que “en cumplimiento de lo acordado en el Cabildo General celebrado el pasado día 26, se ha puesto en contacto con el escultor D. Sebastián Santos que posee una imagen de dolorosa que estima de gran mérito artístico y que puede satisfacer los deseos de la Hermandad en cuanto a una mayor valía de la imagen de la Santísima Virgen. Que dicha imagen es de todos conocida e incluso de bastantes feligreses extraños a la Hermandad habiendo coincidido todos en su mayor mérito y que por ello solicita de la Junta que la Hermandad adquiera dicha imagen, lo que se aprueba por unanimidad”.

El camino para la llegada a nuestro barrio de la actual imagen Titular de nuestra Hermandad acababa de abrirse para siempre convirtiendo aquel verano de 1955 en un tiempo de gran ilusión y alegría para todos los hermanos que la habían promovido, legando así a las posteriores generaciones de hermanos la sin igual belleza y unción sagrada de la imagen de Nuestra Señora de los Dolores como Madre y Patrona del Cerro del Águila. ¡Bendita seas por siempre, Santa Madre de Dios!

Fotografía gentileza de N.H. José Enrique Romero Ríos