Miércoles de Ceniza

cuaresmaHoy, miércoles 14 de febrero, es Miércoles de ceniza… Una fecha especialmente significativa en el calendario litúrgico de la Iglesia Católica y que vivimos especialmente en nuestra ciudad: se inicia la Cuaresma y comenzamos ya así a contar los cuarenta días que nos separan del inicio de la Semana Santa. Un año más, en estas fechas estamos celebrando los solemnes cultos a nuestro Sagrado Titular, el Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono, que serán la senda espiritual que nos conducirá, D.m., a una nueva estación de penitencia en la que meditar y prepararnos para la celebración de la Pascua.

La Cuaresma es, sin duda, una etapa del tiempo litúrgico particularmente trascendente para comenzar a vivir el Misterio Pascual y conmemorar, un año más, la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor. En estos días, la Iglesia invita a los fieles a reflexionar sobre la necesidad de nuestra conversión y, mediante el rito austero de la imposición de la ceniza, nos recuerda la inexorable finitud de la vida humana: Recuerda que eres polvo y al polvo volverás” (Gen. 3.19).

Ello deberá hacer que nos planteemos nuestra humilde realidad terrenal para, mediante la penitencia, volver a Dios y, como única realidad eterna, reconocer en Él el origen y el fin de nuestra existencia. Al aceptar el Evangelio, y mediante nuestra penitencia, deberemos continuar esforzándonos por seguir a Cristo, por reconocer en Él al Hijo de Dios – como nos muestra cada Martes Santo el centurión romano ante el Señor del Desamparo y Abandono– asumiendo claramente la inmensa Humildad de nuestra condición y la brevedad de nuestro paso por este mundo, Valle de Lágrimas y Dolores. Esta debe ser pues la única noticia de hoy: la nueva vida que el Señor vendrá a comunicarnos, como cada año, en la Pascua para la que comenzamos a prepararnos. Una noticia que debe impulsarnos también, como obreros del Reino, a trabajar para que su Palabra se haga realidad en nosotros y en nuestro entorno.